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Cuida tu salud bucal en verano

at the seaside

Todos esperamos ansiosos la llegada del verano, pero junto a él se presentan los cambios de rutina que nos llevan a alejarnos y a despreocuparnos de los hábitos saludables durante las vacaciones. Las altas temperaturas, una mayor exposición al sol y el aumento de la actividad deportiva son los causantes de que el organismo pierda más agua de lo habitual.

Los productos clásicos del verano como los helados, sorbetes y granizados tienen un alto porcentaje de hielo y azúcares que están en constante contacto con los dientes y crean episodios de hipersensibilidad dental. Como ocurre con la mayoría de los alimentos, se debe encontrar un equilibrio y no abusar de ellos. Además, es fundamental mantener la higiene bucal para que no perjudique a nuestros dientes y encías. Una boca bien cuidada y sin problemas de esmalte no debería sufrir ninguna molestia. En caso contrario, si el dolor es muy fuerte se aconseja acudir a su odontólogo para que sea tratado.

Es primordial cepillarnos los dientes después de cada comida, al igual que lo hacemos en otras épocas del año, para evitar que azúcares y ácidos puedan favorecer la aparición de caries. Esto, sobre todo, debe tenerse en cuenta con los niños que son los que más consumen estos alimentos. Durante las vacaciones, acudimos menos al dentista y es recomendable aprovechar estos meses de mayor disponibilidad para realizar una revisión. Esta recomendación va dirigida a los niños que durante el invierno tienen menos tiempo libre.

No debemos descuidar tampoco estos cinco consejos:

  1. En verano se pica más entre horas y se consumen más bebidas azucaradas. Es por eso que los profesionales recomiendan llevar hilo dental en la bolsa de playa.
  2. El cloro de la piscina también es perjudicial, ya que está compuesto por productos químicos que pueden crear manchas en los dientes. Por eso, se recomienda mantener la boca limpia y sana.
  3. De la misma forma que te limpias los dientes por la noche para dormir, es importante que también lo hagas antes de la siesta. Esto se debe a que cuando dormimos disminuye la cantidad de saliva y las bacterias se aprovechan para alimentarse de los restos de comida.
  4. La exposición al sol también provoca lesiones en los labios, al igual que nos damos protector solar en el cuerpo, también hay que proteger los labios de las quemaduras.
  5. Y por último, ¡este verano toma los granizados y refrescos con pajita! Esta divertida herramienta evitará que los dientes sensibles puedan volverse más sensibles todavía.
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