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Frenillo lingual corto: ¿Cómo reconocerlo? ¿Qué solución tiene?

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Frenillo lingual corto: ¿Cómo reconocerlo? ¿Qué solución tiene?

Uno de los problemas más comunes en los recién nacidos es el frenillo lingual corto. Aquí, la membrana mucosa, al no alcanzar el tamaño adecuado, impide que la lengua pueda moverse con normalidad.

Esto influye de forma negativa en la calidad de vida de muchos niños. En este caso, tendrán dificultades para realizar sus actividades cotidianas y afectará sus capacidades lingüísticas.

Por eso, es necesario conocerlo y aprender cuáles son las maneras de identificarlo. Así será más fácil encontrar una solución efectiva que permita corregirlo a tiempo y evitar complicaciones futuras.

Cómo reconocer el frenillo lingual corto

La observación es fundamental para saber si hay algún inconveniente con esta membrana. Las madres que están en período de lactancia deben enfocar atención en el comportamiento del bebé en el momento de amamantarlo.

Si el pequeño no consigue extender o levantar la lengua para alcanzar el pezón, es muy probable que se deba a que la banda del tejido es demasiado corta.

Asimismo, en otros niños, esta anomalía no se evidencia sino hasta cumplir los 5 años de edad. Para ellos, se hace cada vez más difícil hablar, porque es posible que haya una fusión del órgano con el piso de la boca, algo que también interfiere con acciones muy simples, tales como comer, tragar y articular.

Un problema que afecta la cotidianidad

De no tratarse a tiempo, el frenillo lingual corto no solo ocasionará diferentes inconvenientes que se intensifican cada día durante la infancia, sino que podría tener repercusiones más graves en la adolescencia o en la adultez.

Una de las más comunes es la dislalia evolutiva. La imposibilidad de mover la lengua adecuadamente no permite hacer una correcta pronunciación de las palabras, lo que les afecta de forma negativa en el momento de comunicarse con los demás.  

Estas limitaciones en cuanto al movimiento también hacen que sea cada vez más difícil la transferencia de saliva a los labios. Por eso, es muy común que se escamen con facilidad.

Por otro lado, el roce continuo entre las encías inferiores y el órgano muscular ha de causar la formación de úlceras y ampollas, y hace que se acumulen bacterias productoras de placa, gingivitis, e incluso, mal olor.  

Asimismo, el frenillo lingual corto podría ocasionar problemas respiratorios, porque eventualmente se producen malformaciones en la estructura maxilofacial y se reduce el diámetro de las aperturas de las fosas nasales. De este modo, el paciente pasará la mayor parte del tiempo respirando por la boca.   

Una solución efectiva

En la actualidad, existen diferentes métodos que permiten hacer una corrección durante los primeros años de la infancia. Entre las opciones más eficaces destacan los tratamientos con especialistas en logopedia, que sugieren diversos ejercicios para tener una mejor capacidad de movimiento.  

En casos más severos, es preciso hacer una intervención quirúrgica para extraer la membrana. Después, se debe complementar con sesiones de rehabilitación, lo que evitará que este tejido se acorte de nuevo.

Lo ideal es acudir a un médico, quien hará una evaluación exhaustiva y se basará en factores como la edad y la gravedad del problema. Determinará cuál de estas soluciones resulta más conveniente para tratar el frenillo lingual corto, de manera que el paciente, sea niño o adulto, pueda retomar su movilidad lingual y realizar sus actividades con total normalidad.

Cualquier duda puedes consultar con nuestra clínica dental en Donostia.

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