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El peligro de morderse las uñas

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Si no eres de los que se muerde las uñas continuamente, seguro que conoces a alguien que lo haga. ¿Quién no ha visto a alguien que se muerde las uñas por nervios, por miedo o por simple manía? Lo que la mayoría estas personas no saben es que ese hábito puede ser perjudicial para su salud.

La tan habitual manía de muchas personas puede ser mucho más perjudicial de lo que nos podemos imaginar. Y es que, además de problemas físicos, mordisquearse las uñas puede causar enfermedades y poner al descubierto problemas emocionales. Así que piénsatelo dos veces antes de morderte tus dedos. Conoce algunos de los peligros:

1. Bacterias

Si en nuestro cuerpo hay algún lugar ideal para el cumulo de bacterias, ese lugar es la uña. Piensa en todo lo que tocan tus manos; todo tipo de productos, de alimentos, de objetos… todos ellos pueden dejar en nuestras uñas restos, y por lo tanto bacterias.

Sin una adecuada higiene, es muy difícil eliminar estos gérmenes. La limpieza de las manos puede resultar no ser suficiente para sacar la roña acumulada en las extremidades de los dedos; los recovecos existentes hacen que esta sea una ardua tarea.

Al mordernos las uñas, todas esas bacterias y microbios pasan de nuestras uñas a la boca directamente. No hace falta decir que estos gérmenes pueden ser foco de enfermedades e infecciones que pueden poner en riesgo nuestra salud.

2. Infecciones

Las bacterias no solo se transmiten con el contacto bucal de las mismas. Las personas que están acostumbradas a morderse las uñas, también suelen mascar las pieles de alrededor. En muchas ocasiones, este mordisqueo causa pequeñas heridas y hemorragias.

El contacto de las bacterias con la sangre que puede surgir a través de estas incisiones puede ser, también, una vía para la contracción de enfermedades.

3. Deformaciones de los dedos

La práctica continuada de este hábito, puede causar deformaciones irreversibles en las uñas y en los dedos. El arrancarse continuadamente las uñas desde la base de estas, puede hacer que estas no vuelvan a crecer.

Pero además de ello, la falta de uñas hace crecer, en algunos casos, el dedo en la superficie que debería ocupar la uña. Esto, además de ser impedimento para que la uña crezca, puede resultar físicamente desagradable.

4. Problemas dentales

Las personas asiduas a morderse las uñas, tienden a tener unas uñas y dedos deformadas por tan mal hábito. Pero más allá de nuestras extremidades, la dentadura también se ve afectada en muchos casos.

El hábito de morder una de las partes más duras del cuerpo humano puede acarrear problemas dentales. Por una parte, el esmalte de los dientes sufre un desgaste, seguido de la dentina. Se produce un trauma oclusal , con la claudicación del diente o dientes afectados. Por otro lado, se  puede causar una deformación de la dentadura y al utilizar normalmente la misma parte de la dentadura para el mordisqueo, esta parte tiende a desplazarse.

5. Problemas emocionales

No hace falta decir que el mordisqueo suele tener, en muchas ocasiones, un propósito más allá de la pura manía. Ante circunstancias de nervios o de temor, se suele tender a este mordisqueo dejando al descubierto nuestros sentimientos.

El hecho de que las personas del entorno conozcan el estado de nerviosismo bajo el que se encuentra una persona, hacen que esta se altere todavía más. Se genera un bucle que hace que el estado de nerviosismo al que se enfrenta la persona incremente.

Por ello, es necesario controlar este impulso, y buscar algún método alternativo para la superación del estado de nerviosismo o angustia.

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